El buen estado de una caja de cambios es esencial para el rendimiento y la durabilidad de cualquier vehículo industrial. Al tratarse de maquinaria que soporta largas jornadas de trabajo y cargas pesadas, es fundamental realizar un mantenimiento periódico para evitar averías graves y mantener la seguridad.
Descubre cómo hacemos el mantenimiento de las cajas de cambio en TSA.
¿Para qué funcionan las cajas de cambio?
Las cajas de cambio tienen la función principal de transmitir la potencia del motor hacia las ruedas, regulando la velocidad y el par (fuerza) del vehículo. En los vehículos industriales, esto es aún más relevante debido al peso que transportan y a los terrenos donde suelen operar, muchas veces irregulares o con inclinaciones. Gracias a la caja de cambios, el conductor puede adaptar la fuerza del motor a las necesidades del momento, ya sea para arrancar en una pendiente, mantener una velocidad constante en carretera o maniobrar en espacios reducidos.
En los camiones y vehículos industriales, las cajas de cambio están diseñadas para resistir un uso más exigente que en los coches convencionales. Pueden ser manuales, automáticas o automatizadas, y todas requieren un mantenimiento adecuado para funcionar correctamente. Cuando la caja empieza a fallar, se podrá comprobar ante la dificultad para meter marchas, ruidos extraños, vibraciones o incluso pérdida de potencia. Prevenir estos problemas con revisiones periódicas es clave para evitar paradas no planificadas y reparaciones costosas.
Mantenimiento de las cajas de cambio
El mantenimiento de una caja de cambios industrial puede variar según el tipo de transmisión, el fabricante o el uso que se le dé al vehículo, pero existen procedimientos comunes:
Inspección inicial y diagnóstico
Se comienza con una revisión visual externa, buscando fugas de aceite, daños visibles en la carcasa o conexiones defectuosas. También se verifica el nivel y estado del aceite de la transmisión. A partir de ahí, se realiza un diagnóstico más preciso con herramientas electrónicas y mecánicas que detectan posibles fallos internos.
Sustitución de aceite y filtro
El aceite es vital para que todos los engranajes funcionen correctamente sin fricción excesiva. Con el tiempo, este fluido pierde propiedades y puede acumular impurezas. Por eso, es fundamental cambiarlo regularmente, junto con el filtro si lo hay. Esto garantiza una buena lubricación y evita que las piezas internas se desgasten prematuramente.
Desmontaje parcial o total (si es necesario)
Cuando se detecta un fallo más serio, puede ser necesario desmontar la caja para revisar los engranajes, sincronizadores, rodamientos y demás componentes internos. Si alguna pieza está dañada, se reemplaza. En algunos casos se puede reconstruir la caja completamente.
Pruebas en banco y verificación final
Una vez montada, la caja de cambios se prueba en banco, es decir, en un simulador de funcionamiento que permite verificar su rendimiento sin necesidad de instalarla en el vehículo. Esto asegura que todo funcione correctamente. Después se monta en el camión y se hace una prueba real en carretera.
Mantenimiento preventivo programado
No hay que esperar a que algo falle. Es recomendable establecer un calendario de mantenimiento, ajustado al kilometraje y tipo de trabajo del vehículo. Esto ayuda a detectar problemas antes de que se conviertan en averías costosas.
Mantenemos a punto tus cajas de cambio
En TSA, somos especialistas en el mantenimiento y reparación de cajas de cambio para vehículos industriales, además de otros elementos como los motores, la programación de plc, la mecánica hidráulica… Contamos con un equipo técnico y con maquinaria específica para realizar diagnósticos y reparaciones precisas. Nuestro objetivo es que cada vehículo vuelva a la carretera lo antes posible y en las mejores condiciones.
Desde nuestro taller industrial en Málaga, ofrecemos un servicio profesional, transparente y adaptado a las necesidades de cada cliente. Contacta con nosotros.