Reparación cilindros hidráulicos: señales de que algo va mal

En el día a día de muchas máquinas industriales y vehículos pesados, los cilindros hidráulicos son piezas clave para levantar, empujar o controlar movimientos. Cuando un cilindro empieza a fallar, los problemas se notan pronto: menor fuerza, movimientos lentos o pérdidas de aceite. Detectar estos fallos a tiempo puede evitar averías mayores y costosas reparaciones.

Reparación de cilindros hidráulicos

Los cilindros hidráulicos pueden dañarse por varios motivos, y es importante saber cómo y por qué puede ocurrir ese deterioro.

  • Los sellos internos (empaques) pueden desgastarse con el uso continuo. Cuando eso sucede, el líquido hidráulico puede escaparse o filtrarse por sitios inapropiados, reduciendo la presión que el cilindro puede generar.
  • La varilla o vástago puede sufrir rasguños o abolladuras por contaminantes o partículas abrasivas en el circuito hidráulico. Estas imperfecciones en la superficie dificultan el sellado correcto.
  • Carga lateral: cuando el cilindro está sometido a una fuerza lateral (no alineada con su eje), recibe esfuerzos extra que no están pensados para él. Esto puede ocurrir por instalación incorrecta, holguras en los soportes o movimientos inesperados de la carga.
  • La contaminación del aceite hidráulico, con partículas, suciedad o agua, puede acelerar el desgaste de componentes internos y provocar fallos prematuros.
  • En algunos casos, una sobrecarga del cilindro (exigir más presión o capacidad de la que fue diseñado) puede deformar partes críticas como la base del cilindro o el cuerpo.

Señales de que hay que reparar el cilindro hidráulico

Antes de que un cilindro deje de funcionar por completo, puede mostrar varios síntomas que indican que algo anda mal. Algunos de los más frecuentes, son:

Fugas visibles de aceite

Una de las señales más claras es la aparición de aceite alrededor del cilindro, en las juntas o en conexiones. Si ves manchas o goteo constante, es probable que los sellos estén deteriorados o mal instalados. Este tipo de fuga externa es un indicativo de que el cilindro necesita atención.

Movimiento lento o pérdida de fuerza

Si notas que el cilindro tarda más tiempo en extenderse o retraerse, o que no es capaz de soportar la misma carga que antes, algo está fallando. Esto puede deberse a pérdidas internas de presión (por sellos dañados) o a obstrucciones en el sistema hidráulico.

Ruidos extraños, golpes o vibraciones

Un cilindro en buen estado debe moverse de forma suave. Si escuchas ruidos metálicos, golpes, vibraciones o rechinidos al operar, puede haber desalineación, piezas sueltas o daño en las superficies internas.

Desalineación o movimientos irregulares

Cuando al mover el cilindro, la varilla no lo hace recta o “se va de lado”, es un síntoma de que algo interno no encaja bien. Esto puede deberse a deformaciones en el cuerpo o al vástago, o pérdidas de precisión en las guías y apoyos.

Servicio de reparación de cilindros hidráulicos

En TSA, ofrecemos un servicio profesional de reparación con experiencia en maquinaria industrial y vehículos pesados. Nos encargamos de desmontar, diagnosticar y reparar componentes dañados, reemplazar sellos originales y asegurarnos de que todo vuelva a funcionar de nuevo. Reparamos todo tipo de maquinaria y complementos, ya sea el motor, cajas de cambio, barredora, recolectores de residuos, vehículos de limpieza, compactadoras, etcétera.

Nuestro taller industrial Málaga trabaja con piezas de calidad, técnicos formados y equipos adecuados para restaurar cilindros de diversa complejidad. Si observas alguna de las señales mencionadas en tus cilindros hidráulicos, no esperes a que la avería empeore: puedes contactar con nosotros para una evaluación y presupuesto sin compromiso.